«Quiero una Castilla y León ambiciosa y que lidere los retos que tiene España por delante»

El líder socialista dice que esta tierra ha pensado mucho tiempo en pequeño y pide a los ciudadanos que confíen en él y pongan su futuro en sus manos

Luis Tudanca Fernández (Burgos, 1978) afronta su segundo asalto a la Presidencia de la Junta. Hace cuatro años, en su estreno, el partido del puño y la rosa cosechó el peor resultado de su historia en esta tierra en unas autonómicas. Pero, paradójicamente, el político burgalés ganó en fortaleza al consolidarse como el primer líder de la oposición de un hemiciclo que, tras décadas, ya no tenía mayoría popular. Su agresiva, contundente y también constructiva oposición a lo largo de esta legislatura, sumado al empujón que ha supuesto la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno y el triunfo del PSOE en Castilla y León en unas elecciones por vez primera en 32 años, han colocado a Tudanca en el punto de mira. Está de moda y, en el primer debate electoral, dejó buen sabor de boca. El candidato socialista está en su momento. Es ahora o nunca. Él lo sabe y está dispuesto a dejarse la piel en el intento. Las encuestas le dan presidente pero él se muestra prudente y sin euforias. «Aún no hemos hecho nada y si la gente no acude a votar el 26 de mayo, nada haremos», advierte. Un servidor le pregunta por la Región que tiene en la cabeza. Su respuesta, clarificadora. «Quiero una Castilla y León ambiciosa. Que tenga voz y se haga visible. Que sea pionera y que lidere los grandes retos y debates que tiene que afrontar España en los próximos años». Entre los que cita la innovación, la ciencia y la tecnología o el aprovechamiento del cambio climático. Sectores que, para el candidato, deben suponer nuevas oportunidades. Tudanca no soporta que mientras otros territorios alzan la voz permanentemente para reivindicar lo suyo, en esta Comunidad «ni se nos oye y hemos pensado demasiado tiempo en pequeño».

– Hay quien dice que lleva tiempo actuando como presidente ¿Se ve como tal?

– Ojalá, pero no lo tengo que decir yo. Son los ciudadanos quienes lo van a decidir con sus votos. No se trata de una ambición personal o de si me veo o no como presidente. Lo importante es que la gente vea en mi y en el PSOE un equipo preparado y con proyecto para gobernar esta tierra. Yo les pido que confíen en nosotros y que pongan en mis manos la gestión de una buena parte de sus vidas.

– Si no lo logra, ¿Cuál sería su futuro?

–No me importa lo más mínimo. No estoy aquí para preocuparme por mi futuro sino por el de los castellanos y leoneses.

– ¿Qué diferencias hay entre el Tudanca y el PSOE de hace cuatro años con el candidato y el partido de hoy?

– Muchas en algunos casos. He aprendido bastante en este tiempo. Castilla y León y sus gentes me han enseñando mucho. Han sido miles y miles de kilómetros recorridos, cientos de reuniones con colectivos y eso te da solidez. Siempre he tenido claro que no se puede gobernar desde el despacho y que hay que ir barrio a barrio, puerta a puerta y pueblo a pueblo a escuchar a la gente y conocer sus problemas para después encontrar las soluciones. Pero lo que he querido mantener siempre es ese punto de rebeldía y creer que los grandes problemas de aquí, como la despoblación, no tienen por qué ser inevitables. También procuro ser cercano, algo muy de esta tierra, y lo seguiré siendo si soy presidente; nadie me verá instalado en una torre de marfil.

– El PP le acusa de tener un pacto oculto con Ciudadanos. Las encuestas avalan ese posible acuerdo y podría darse un gobierno de izquierdas con Podemos e incluso que usted mande en solitario, como parece que quiere Sánchez en España. ¿En qué opción se siente Tudanca más a gusto?

– En la prudencia. Hablamos de que no damos nada por hecho de cara al 26M así que en los posibles pactos tampoco. Le tengo mucho respeto a la democracia y al voto de los ciudadanos. Y es lo que les estamos pidiendo, que se pronuncien. Ellos decidirán con su papeleta que mayorías habrá, que fragmentación se produce y qué posibilidades de acuerdo pueden darse. Todo está abierto. Lo que sí que tengo claro es que el PSOE está en disposición de ganar las elecciones. Y esta es la mejor garantía de que haya un cambio después de 32 años de despoblación y corrupción en Castilla y León. Pero dicho esto, siempre digo que más que pactar con quién, para qué. Si es para hablar de cómo protejemos el Estado del Bienestar, de cómo repoblamos, reindustrializamos o garantizamos la igualdad entre mujeres y hombres, hablaremos con todos. Pero si es para hablar y dejarlo todo igual, pues no me interesa lo más mínimo.

– Dice que hablará con todos, ¿También con Vox?

– No. Yo no hablo con la ultraderecha, la combato. Y no hago como Fernández Mañueco que, en su desesperación, dice que es un partido más y que está dispuesto a pactar con ellos. ¿Dónde ha quedado ese PP centrado, moderado y sensato? La ultraderecha quiere acabar con los derechos de las mujeres y sociales que tanto han costado conseguir y que retrocedamos un siglo. No lo permitiremos. Tendrán que pasar por encima nuestro para que la ultraderecha tenga la más mínima influencia en la política.

– Se está hablando poco de las elecciones europeas. ¿Qué se juega Castilla y León en ellas?

– Mucho. Ahí está la PAC, la lucha contra la despoblación… pero también tienen que ver con ese freno a la ultraderecha y con seguir construyendo una Europa de paz y derechos sociales que defienda el feminismo y la igualdad. Nosotros tenemos la suerte de contar en Castilla y León con Iratxe García e Ibán García que con total seguridad serán europarlamentarios.

– ¿Y en clave municipal, qué espera de estas elecciones? Muchos piensan que les puede pasar al revés que en 2015 y pierdan poder municipal por pactos a la derecha.

– Tenemos buenas experiencias en ciudades y pueblos. Hemos demostrado que se puede gobernar de forma eficaz, con una buena gestión económica y reduciendo deuda pero sin perder calidad en los servicios sociales, como en Valladolid, Segovia o Miranda de Ebro. La gente lo ha podido ver y es nuestro mejor aval. Además, me gustaría ser también el alcalde de todos.

– ¿Nos van a crujir a impuestos como denuncia el PP?

– No se trata de subirlos o no, sino a quién. A los que ganen más de 120.000 euros al año se los subiremos y quienes lo necesiten, se los bajaremos. Si no lo hacemos así no tendremos una buena Educación y Sanidad públicas ni habrá atención a dependientes ni servicios sociales de calidad. El PP habla de suprimir el Impuesto de Sucesiones que afectará a 815 herederos directos y dejaremos de recaudar cientos de millones de euros. ¿De dónde recortaremos luego para recuperar esa cantidad y garantizar el Estado de Bienestar? Yo prefiero lo contrario, para que haya más maestros y más médicos.

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